jueves, 30 de septiembre de 2010

Carl Zeiss... hasta en el móvil


Yo sabía que ocurría, pero no esperaba que me pasase a mí. Sin embargo, el otro día cuando recibí mi nuevo móvil ahí estaba: tenía una cámara con lente Carl Zeiss.

Para el que no lo sepa, Carl Zeiss es una compañía alemana de tecnología óptica fundada en 1846 por un señor del mismo nombre. Y aunque eso fue cierto durante un siglo, tras la Segunda Guerra Mundial dejó de serlo, porque cuando Alemania se dividió en dos, igual lo hizo Carl Zeiss, que ahora son dos empresas diferentes: Carl Zeiss AG y Carl Zeiss GmbH.

Durante los años subsiguientes, Carl Zeiss GmbH (o Carl Zeiss Jena) fue, bajo la gloriosa guía del Partido y gracias al buen hacer de los camaradas alemanes, posiblemente una de las mejores empresas de tecnología óptica a su lado del telón de acero.... pero no resistía una comparación frente a las empresas del otro lado del telón: la falta de un eficaz sistema de control de calidad hacía que algunos ejemplares de un mismo objetivo fuesen excelentes y otros nefastos.



En comparación, Carl Zeiss AG hizo productos de muchísima calidad a lo largo de los años, y es hoy considerado uno de los mejores fabricantes de objetivos para cine y cámaras fotográficas. Algunos ejemplos conocidos son los objetivos para réflex, pero quizás los mejores sean los que hizo para el fantástico sistema Contax G y para montura M de Leica. Todos ellos son considerados de altísima calidad, y son carísimos, aunque normalmente no dispongan de enfoque automático.

Pese a ello, algo de crítica es necesaria aquí. Incluso el 50mm f/1.4 de Carl Zeiss para réflex es caro (está por encima de los 600€), y no está claro que la calidad compense ese desembolso (ver una comparativa de lentes 50mm aquí). De hecho, ni tan siquiera lo fabrica Carl Zeiss en Alemania, sino Cosina en Japón.

Pero en fin, las cosas son las que son, y Carl Zeiss es visto como un sinónimo de calidad.  Por eso siempre me extrañó que se aliase con Nokia, para prestar su nombre a un micro objetivo Tessar (un objetivo con 4 lentes y 3 elementos, que por cierto es patente de Carl Zeiss desde comienzos de siglo XX) delante de un minisensor atiborrado con 5MPx.

¿Puro marketing o realmente la calidad del objetivo es superior a la competencia? ¿Merece la pena invertir tanto en un objetivo para una cámara tan pequeña? Supongo que la respuesta tendrá que esperar a una comparación con otros modelos similares...

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