lunes, 26 de noviembre de 2012

Explorando el revelado casero

Yashica Mat-124G

Dado que este es un blog de fotografía de andar por casa... ¡Qué mejor lugar para hablar del revelado casero de película fotográfica en blanco y negro! Yo estoy empezando a explorar este camino (por los altos costes de revelado de ciertos formatos en las tiendas), y la verdad me estoy sorprendiendo de lo barato que puede resultar.

El primer paso es conseguir una cámara analógica. Sí, esa que tienes en el desván puede valer, aunque puede ser un buen momento para explorar el medio formato con película 120 (ya que revelar ese tamaño de negativo es muy caro en una tienda). La que encabeza estas líneas es mi Yashica-MAT 124-G, que con su objetivo Yashinon de 4 elementos tiene una magnífica relación calidad/precio, pero otras opciones son cámaras plegables que se pueden conseguir por hasta 20 euros. Por otro lado, hay que asegurarse de que la película a comprar sea de las clásicas en blanco y negro (si encuentras escrito C-41 en ella, no vale).

Una vez que hayas hecho las fotos, el siguiente paso es el revelado. O bien consigues que una asociación fotográfica te deje usar su sala oscura por un bajo precio (por ejemplo, yo he invadido la de mi college en Cambridge), o puedes hacer lo fundamental en casa. Los productos químicos necesarios son un revelador (Ilford Ilfosol-3 por ejemplo) y un fijador (Ilford Rapid Fixer). También es recomendable usar un producto químico que te permita interrumpir rápidamente el revelado (e.g. Ilford Ilfostop ), aunque para revelados largos puedes usar simplemente agua; y un detergente débil para eliminar las marcas de agua al final del proceso (e.g. Forma Flo). No debería salir por mucho más de 20 euros y sirve para varias decenas de revelados, pues todos los productos se usan muy diluídos en agua (que puede ser del grifo). La temperatura del agua puede ser importante en el revelado, así que comprar un termómetro para controlarla puede ayudar.

Como contenedor puedes utilizar un Tanque Patterson que, una vez hayas introducido la película, te permitirá hacer todas las operaciones sin tener que estar a oscuras. También es necesario un lugar en el que la película pueda secarse durante unas horas, y quizá unas pinzas para sujetarla.

Lo más caro y aparatoso viene ahora. Puedes comprar un enlargador de segunda mano y hacer tus propios positivos en papel del negativo que acabas de revelar, o bien escanear la película. Los escáneres dedicados para película pueden ser caros (aunque hay algunos baratos sólo para película de 35mm), pero hay muchos escáneres normales que también pueden escanear negativos.

Ya colgaré por aquí algunos de mis resultados.

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